Viviendo con el Señor y la Señora Amor

El otro día soñé que compartía piso con el señor y la señora amor, y en la casa cada mañana se oía: ¡Buenos días cariño! ¿Bajas a desayunar amor? Y durante el día y la noche se veían escenas de besos largos, abrazos y risas.
Pero qué queda de nosotros cuando entre todas esas carantoñas sólo podemos ver como el señor amor agacha la cabeza y obedece. Qué pasa, si donde otros ven cómo el amor fluye y crece nosotros sólo vemos a la señora amor esperando a que su amado le diga que harán está noche, mientras mira el teléfono a cada minuto sin saber si cenar, vestirse para salir o ponerse el pijama. En qué etapa está el que detrás del amor sólo ve a una persona que siempre cede, a otra que siempre asiente, a otra que siempre espera...¿Cuándo por sistema, en vez de amor vemos sufrimiento hemos descubierto que, como el ratón de los dientes, Cupido no existe?
Pero qué queda de nosotros cuando entre todas esas carantoñas sólo podemos ver como el señor amor agacha la cabeza y obedece. Qué pasa, si donde otros ven cómo el amor fluye y crece nosotros sólo vemos a la señora amor esperando a que su amado le diga que harán está noche, mientras mira el teléfono a cada minuto sin saber si cenar, vestirse para salir o ponerse el pijama. En qué etapa está el que detrás del amor sólo ve a una persona que siempre cede, a otra que siempre asiente, a otra que siempre espera...¿Cuándo por sistema, en vez de amor vemos sufrimiento hemos descubierto que, como el ratón de los dientes, Cupido no existe?

