Puntos cardinales
De una manera parecida, a lo Maggie Carpenter (Julia Roberts en Novia a la fuga), una canción que se llama Puntos cardinales nos decía:
Yo tuve un amor atlántico
Y me convertí en sirena...
Y tuve un amor lunático
Y me convertí en planeta...
Yo tuve un amor antártico
Y la nieve me esperaba
Noche y día, fría, helada
Pero a mi no me importaba
Porque el hielo conservaba
Nuestro ardor.
Y me convertí en sirena...
Y tuve un amor lunático
Y me convertí en planeta...
Yo tuve un amor antártico
Y la nieve me esperaba
Noche y día, fría, helada
Pero a mi no me importaba
Porque el hielo conservaba
Nuestro ardor.
Porque cuando conocemos a una persona esas cosas no nos importan mucho. Pero llegados a este punto tendremos que parar un momento y pensar qué cambios somos capaces de asumir y que otras cosas no haremos porque nos perjudican o porque no nos gusta hacer. Las personas cambiamos, nos adaptamos y hasta somos capaces de actuar, pero a veces hay que tener las bambas bien atadas, coger aire y salir corriendo.




