miércoles, marzo 28, 2007

Líneas paralelas

En el continuado intento de analizar el amor y la vida en pareja, hoy damos un paso adelante y nos ponemos en situación: ¿Qué ocurre cuando dos personas que salen juntas no tienen un objetivo común como pareja?
En la cuestión que se plantea, no sólo existe un conflicto de intereses sino que también se plantea otra posibilidad: ¿Sólo funcionará con la persona que debe funcionar?

Yo miro al futuro y me veo con una persona que no cree en el matrimonio, ni en tener hijos, y es bastante negro.
John Cage.

Si planteamos algo tan serio como tener hijos, está claro que antes tienes que creer en el “para siempre” con esa persona y después tomar una decisión. En este caso no somos nosotros sino la otra persona la que nos hace decantarnos, y es que hay quien dice que, por ejemplo, la idea de concebir a otro ser humano con la persona que amas es mucho más fuerte que la idea abstracta de tener hijos y que cuando se conoce a la persona ideal todos o todas podemos cambiar de opinión. Si no planteamos un tema tan extremo o de tanta responsabilidad, cuántas veces hemos oído decir: Yo no me quiero casar, pero si a mi chica le hace ilusión, podría ceder. Tal vez cuando el resultado de esa suma de dos personas es la que debe ser no importa lo que pensábamos individualmente.
En el intento de unir lo que nunca podrá unirse, como dos líneas paralelas, ¿las personas se separan cuando su objetivo individual y personal es más fuerte que lo que el otro quiere? ¿O realmente, el problema es únicamente ese otro, la otra persona? ¿Determinismo o libertad para cambiar las cosas?

miércoles, marzo 14, 2007

Trabajos manuales


Y es que se dice:

Qué tienen en común una anciana de pueblo y un preso de ETA durante el gobierno de Aznar...que a los dos cuando hacen ganchillo se les reduce la pena.


Ricardo Castella (Noche Hache)

Después de oír esta mañana que Felipe González es el culpable “de la bomba de Aznar”, en un programa del canal de las sorpresas, supongo que a partir de ahora sólo podemos oír......más y más ocurrencias peperas de aquellas que nos ayudan a empezar el día con una sonrisa en los labios. Y es que el humor es una de las pocas cosas que puede aparecer en cualquier lugar y momento del día. Y es de aquellas cosas agradecidas, ya que a todos y a todas se nos puede ocurrir en algún momento de nuestra vida una gracia, hasta a lo más conservador, serio y normal de la derecha más cercana al precipicio...ese que queda a la derecha, a la derecha del todo.
Por si fuera poco, el patriótico señor del bigote sigue poniendo a su propio país más verde que un chiste de Jaimito y su profesora en su gira de humor por los diarios de Europa (de la Europa de Londres).

Por último, en el: “tú más!” que se ha dado esta mañana en el Senado, de lo único que no podemos dudar es de la cantidad de pasta que se deja Zipi en mantener ese color de piel. Mientras todo quede en una risas de más, lo único que nos dolerá será la barriga y encima fortaleceremos los abdominales.

lunes, marzo 12, 2007

La política de ahora...

A mi pesar tendremos que seguir la corriente de los últimos tiempos y hablar de política y terrorismo que, últimamente, parece que es lo único que pasa en este país, a parte de la cantidad de anuncios de grandes marcas de ropa que nos parecen obscenos y altamente sexuales. Ya no hay desigualdad entre hombres y mujeres a nivel laboral, ya no existen problemas que resolver en el ámbito educativo, ahora, lo único que nos pasa a los ciudadanos y ciudadanas es que existe el terrorismo en España. Todos y todas podemos entender que el terrorismo debe estar en la agenda política como un tema difícil y que hace, y ha hecho sufrir a muchos, pero también debemos estar de acuerdo en que no es lo único que nos pasa. Por otro lado, recuerdo al lector que, últimamente, sólo hablamos de un tipo de terrorismo, debe haber otro que no hace tanto bien recordar.

Sobre este tema, me gustaría hablar de algo que a la derecha de este país le gusta muy poco: la MEMORIA. Algo tan necesario y a la vez tan revelador de lo que somos y hemos sido. Durante el gobierno del señor del bigote (aunque ya se ha dicho en muchos medios) se excarceló a muchos presos de ETA, se cuentan 56 excarcelaciones, firmadas por M. R., A. A., y M. O. Todos pensamos que para el bien de la sociedad, nadie quiere pensar que las cosas se hagan para mal. Ahora con el mismo objetivo, el fin del terrorismo, se lleva a un preso a un hospital.

Volviendo a que en este país hay más de un problema, personalmente creo que uno de ellos es que no existe una derecha, una buena derecha; que como una buena izquierda ayuda a poner límites, o a tratar según que temas. Lo que existe ahora es un radicalismo y un extremismo en la derecha que la hace irresponsable y engañosa. Una derecha que mueve a la sociedad a base de alimentar instintos primarios que acaban por calificar a los que no fuimos a la súper manifestación del sábado como casi terroristas o personas que no quieren la paz.
No nos dejemos tomar el pelo, pensemos un poco en cómo pueden ir las cosas en un futuro o en cómo fueron. Para acabar y por pedir, me gustaría saber que otra política tan radicalmente diferente aplicaría esta nuestra derecha si llegara otra vez al gobierno, que de momento debe ser un secreto muy bien guardado o algo que realmente ni ellos saben. Hasta ahora sólo se oye, de su parte, la vuelta al pacto antiterrorista, que recuerdo que dice que el que dirigirá la política antiterrorista será el gobierno, pues eso, no?

jueves, marzo 08, 2007

Amor de niños

Estar con niños y niñas en una escuela nos hace vivir momentos únicos y que difícilmente se podrían dar en otras condiciones.

Esta historia empieza esta mañana...bueno en realidad, ayer sobre las catorce horas, cuando me entero de que los alumnos de la clase en la que más horas paso tienen programada una excursión al teatro, y evidentemente me toca acompañarlos, cosa de la que me alegro. Estar unos momentos fuera del colegio con los y las alumnas es bueno para conocerlos en otros aspectos de la vida.

Después del típico viaje en autocar, con canciones, juegos, mareos, que si siéntate bien o ponte delante y respira tranquilamente que ya llegamos; nos plantamos delante de la puerta del teatro en el que se iba a representar la función que teníamos que ver. Malas noticias! La primera sesión ha empezado con retraso y tendremos que esperar media hora con cuarenta y tantos niños en la calle. Hablando un poco decidimos dar una vuelta a la manzana para hacer tiempo, pero al volver, los niños divisan, no muy lejos de ellos, a una joven pareja de entre dieciséis y dieciocho años, aproximadamente, abrazados y entre caricias y besos tímidos en los labios. De repente, los niños y las niñas ríen sin parar, aplauden con cada abrazo de la pareja, hablan y gritan sobre su futuro juntos, y un largo etcétera en el que cada vez más, yo y mi compañera nos poníamos más rojos intentando aguantar la risa y la vergüenza que estábamos pasando.
Por un momento, se me ocurre mirar y cuando los vi me pareció recordar una forma de amor que hacía tiempo que no venia a mi mente. Como cuando un olor o un sabor nos transporta a un momento de nuestra vida anterior y que ahora vemos como muy lejano. Con cierta nostalgia pensé que tal vez ese momento ya había pasado para mi. Y me pregunto:
¿Cuando se llega a cierta edad, ya no sentimos el amor de la misma manera?

Cuando tenemos quince años el ahora es tan poderoso y cegador que nos nubla la vista y nos impide ver el mañana, pero cuando el cuarto de siglo está cerca, ¿el mañana recibe una fuerza capaz de superponerse al hoy y a las satisfacciones de vivir el momento? Conforme vamos creciendo, ¿el futuro y los planes que tenemos con él valen más que lo que nos pasa ahora?

¿Qué me decís tortolitos?

lunes, marzo 05, 2007

Un día normal...

En esto de enseñar el trabajo nunca se acaba. Siempre me encuentro con cosas por hacer, actividades por inventar, sesiones que mejorar...y lo mejor es que al final, pocas cosas salen como las habías previsto. Es verdad que, muchas veces en una escuela, los hechos se van desarrollando normalmente, pero cuantas otras veces el contacto con tantas y tantas mentes curiosas hacen que el improvisar tenga que ser una de las grandes características del maestro o maestra. Y cuantas otras, intentar ganarte la confianza y el “cariño” de un preadolescente que, sinceramente, a ti sólo te hace falta para que te deje hacer tu clase con tranquilidad, sin molestar mucho, es un trabajo más que te tienes que llevar a casa.
Si, como ya se ha dicho aquí tantas veces, el trato entre dos personas tiene tantas posibilidades de salir bien como de salir mal, podemos imaginar lo que pasa entre más de treinta. Pero sabéis que pasa cuando tú, solo, estás a un lado y las otras 29 personas forman parte de un mismo colectivo? Y si esas 29 personas tienen entre 11 y 13 años?

La respuesta a estas preguntas es fácil: tú pasas el tiempo intentando convencer y vender productos que, por supuesto, a ellos en principio no les van a gustar e intentas ayudar a todos y a todas para que lleguen finalmente a esos mínimos que te has propuesto disfrutando, aunque sólo sea un poquito. Pocas veces lo agradecen ya tan mayores, pero este es tu trabajo.